"Tuve este sueño: visitaba de noche una vieja casa solitaria. Era una casa en cierto modo conocida e infinitamente ansiada por mí desde la infancia, de manera que al entrar en ella me guiaban algunos recuerdos. Pero a veces me encontraba perdido en la oscuridad o tenía la impresión de enemigos escondidos que podían asaltarme por detrás o de gentes que cuchicheaban y se burlaban de mí, de mi ingenuidad. ¿Quiénes eran esas gentes y qué querían? Y sin embargo, y a pesar de todo, sentía que en esa casa renacían en mí los antiguos amores de la adolescencia, con los mismos temblores y esa sensación de suave locura, de temor y de alegría. Cuando me desperté, comprendí que la casa del sueño era María."
Ernesto Sábato, El túnel. XIV.
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5 Opiniones for this post
Grande Sabato, excelente texto men...
¡Excelente texto! Curioso que en nuestra propia vida idílica nos queda espacio para pensar que "me encontraba perdido en la oscuridad o tenía la impresión de enemigos escondidos que podían asaltarme por detrás", ¿será que incluso nuestros sueños queremos mancharlos con el temor?
Saludos...
Me gusto viejo, segui soñando...y escribiendo...
Andrés: todo un maestro, mi escritor favorito.
Mario: el temor me parece algo tan humano que los sueños no están excentos de él, y hasta nos los trunca en algunos momentos. GRacias por visitar.
Gama: jeje ojalá lo hubiera escrito yo, pero son de esos pedazos en que uno se siente identificado y casi que siente que lo escribieron por uno.
Tenía tanto que decir...
Me he sentido tantas veces en la casa de mis "sueños" pero como dice Mario...
Siempre le ponemos esa mezcla de temor...
Y es cuando me levanto y olvido lo que soñe.