La diferencia...

By el culé on 12:33 PM

Opiniones (15)

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Los dos jugaban en la Liga desde jóvenes.
Los dos ganaron campeonatos en Costa Rica.
Los dos son zurdos.
Los dos fueron comprados en cifras millonarias al fútbol de holanda.

Froylán Ledezma: huerfano, de zona humilde, llegó a la Liga y con 17 años era un delantero notable. Comprado por el prestigioso Ajax (multicampeón europeo y de los mejores semilleros de cracks en el mundo) en lo que hoy serían 4.5 millones de euros. Estuvo incluso a prueba (y anotó en un partido amistoso incluso) en el mismísimo FC Barcelona de Louis Van Gaal (97-98).

Hoy Froylán juega en USA, luego de pasar por al menos 10 equipos en su carrera, en los cuales casi nunca llego a durar un año.

Que lo motivó a salir de tantos equipos? altivez e indisciplina. Fiestero hasta decir basta. Echado del Ajax por borracho, en Bolivia también. Siempre dando declaraciones faltandole el respeto a todo el mundo, incluso al país. En su prueba de Barcelona le ofrecieron quedarse en el equipo B (algo que el 99% de los jugadores del mundo desearían) para luego dar el salto al estelar....y el se negó porque según él tenía nivel para estar en el primer equipo...sin comentarios. Hoy un absoluto don nadie.

Bryan Ruiz: De familia muy humilde de Alajuelita, la pulseó en la Liga hasta que fue comprado por el Gent de Bélgica, una liga de bajo nivel en Europa. Luego de una primera temporada difícil, se esforzó hasta que se convirtió en la figura del equipo y capitán, lo que le valió muchas ofertas. En vez de irse a jugar con el que más le pagaba, decidió ir a donde más podía crecer futbolísticamente: la Liga Holandesa, al FC Twente. El resto ustedes conocen la historia. Goleador del equipo, hizo campeón de Holanda echandose el equipo al hombro la mayoría de la temporada, y ahora pretendido por clubes de alto renombre en Europa. Siempre demostró ser disciplinado, tener la cabeza fría, hablar sólo en la cancha.

Dos historias que empezaron parecido, pero terminan muy muy diferente. La actitud fue lo que determinó la diferencia. El esforzarse silenciosamente, el ser disciplinado, el ver el futuro más allá de la posición y el dinero. Ahora uno está en el paraíso que el otro pudo lograr.

Tal vez es muy fácil hablar de Bryan Ruiz por ser un buen jugador y por ser campeón, pero lo que lo hizo campeón no es lo que hizo en la cancha, si no su esfuerzo y buenas decisiones, siempre buscando ser mejor a cada paso.

Cada quien agarre para su saco.